Las empresas pueden compartir con los usuarios, cada día, usando redes sociales. Pero las redes sociales, como Facebook, Google+, Linkedin y Twitter, son una herramienta, no una estrategia.
Hágase preguntas como:
- ¿Mis clientes usan redes sociales? En caso afirmativo, ¿cuáles usan?.
- ¿Cómo, cuándo y para qué?.
- ¿Qué quisiéramos conseguir? ¿posición de marca? ¿generar oportunidades? ¿educar o entretener?.
- Y más importante: ¿cómo podemos crear valor a nuestros clientes en esas redes sociales?
La promoción en redes sociales es una conversación que no interrumpe a los clientes, no invade su privacidad y cuyo objetivo es crear valor y lograr una recomendación.
Cada vez que una empresa en redes sociales, hace publicidad, interrumpiendo y gritando que es la mejor y que deberían comprarle tal o cual producto, el resultado es un fracaso. Particularmente en Facebook, la red más poderosa, en la cual millones de chilenos entran a diario para pasarlo bien.
Facebook es una cafetería en la que los usuarios quieren disfrutar de lo irrelevante; Google es una biblioteca. En la cafetería, conversando con un amigo, no queremos las interrupciones de un vendedor de impresos que – sin previo aviso –nos grite “imprime tus agendas con nosotros”.
Si fuera en la “biblioteca Google”, mientras buscamos información sobre “agendas corporativas”, podríamos recibir de mejor manera esa interrupción (aunque esto está cambiando). Pero, ¿mientras conversamos un capuchino?…olvídalo.
¿Qué pasaría si el mensaje que publica la imprenta agregara valor? Algo del estilo: “3 Formas de convertir una agenda en un regalo inolvidable”. Fíjese en la diferencia entre el primer mensaje (“compre aquí”) versus este último. El primero demanda al cliente un costo: que escuche mis argumentos de venta (nada más fome). El segundo, le regala información que podría serle útil e incluso entretenida.
¿Cuál de las 2 campañas, cree UD. que será menos invasiva y más relacional?
Las redes sociales no son una herramienta tecnológica: son una nueva manera de relacionarnos. En este escenario, las antiguas prácticas de pedir atención a cambio de nada, ya no funcionan. Como casi todo en las ventas, con el tiempo, las prácticas van quedando obsoletas.
¿Cómo dar los primeros pasos en su página de Facebook entonces? Muy simple: pregúntele a sus clientes si usan esta red y qué tipo de publicaciones (imágenes, textos o videos) serían para ellos tan interesantes, que estarían dispuestos a prestarle atención y luego valorarlas e incluso premiarlas con su “like”.
Todo indica que el viejo refrán, “dar para recibir” sigue vigente, a pesar de los cambios tecnológicos más radicales que ha visto la historia.
Recuerda que si eres un gerente a cargo de un equipo de ventas y realmente quieres que tus vendedores mejoren, podemos ayudarte.